Recursos y Tips

Lo que me gustó y lo que no, de la XII Larga Noche de Museos de La Paz.

Considerando que hacía un año estuve por esas mismas calles de La Paz haciendo los primeros contenidos para este blog, me vi en la necesidad de regresar por la ciudad maravilla ni bien vi la posibilidad de ir a vivir la Larga Noche de Museos.

El 2017 estuve dándole vueltas al centro de Santa Cruz de la Sierra en este mismo evento.  Ahí renacieron mis esperanzas de poder ver mayores ambientes culturales y artísticos, que son los que creo fundamentales para lograr cambios en nuestra sociedad boliviana. Algo cambió este 2018. Con la previa experiencia visitando varios museos peculiares en La Paz, quería ver con qué otra locura me encontraba en esta que veía como mi gran oportunidad de explorar lo que no pude ver antes.

Como siempre, quiero mostrarles algo bueno y algo malo, así como para reflexionar. Este es el contraste de lo que yo, libre e independiente opino en base a mi experiencia en la XII Larga Noche de Museos de La Paz.

 

PÚBLICO PARTICIPATIVO

Ese frío sábado en el valle de Chuquiago Marka, los paraguas, abrigos y chalinas fueron los mejores aliados para el público. Éste ya tenía la invitación a visitar la ruta de museos desde las 15:00. Nosotros salimos a explorar pasadas las 18:00 y nos dirigimos a la Calle Jaén.

Estos son los curiosos que caminaban por el Observatorio San Calixto.

 

La gente hacía filas larguísimas para poder visitar los museos que exhiben en esa zona. Se notaba claramente un gran deseo de participar en esta nueva versión de la Noche de Museos. Además, muy cordiales todos los que nos ayudaron a llegar a las calles que no conocíamos. Hay voluntad. Y el público, participa y mucho

VOLUNTARIOS Y CONTROL

Para poder controlar grandes números de visitantes que no suelen estar en esta movida diariamente, habían voluntarios en cada uno de los museos que nos recibían desde la entrada. Al entrar a ellos, cada persona se iba convirtiendo en una rayita en un cuaderno en el que asumo, era para llevar un conteo de las personas que visitaban cada museo. Al menos en 3 de los que entramos, se repetía el caso.

Además, eran encargados de anunciarnos cuando en ciertas muestras, las fotografías de cualquier tipo eran prohibidas. Cada museo tiene su razón y hay que cumplir esas reglas.

Las noticias al día siguiente informaban que unos 200 guías y 1.200 funcionarios de la alcaldía trabajaron durante esa noche para poder hacer de este evento algo memorable en su versión número 12, que tuvo 27 circuitos de visitas.

 

INTEGRACIÓN DE SERVICIOS

Como mi viaje fue una realidad pocos días antes del evento, realmente no tuve tiempo de empaparme más de la movida paceña para esa noche. Días después, me enteré de cómo esta actividad tenía tanta integración de servicios. Para empezar, la aplicación Jiwaki del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz tenía un detalle del contenido de cada uno de los museos, espacios culturales y actividades para ese 19 de Mayo.

Los ya famosos buses Puma Katari se unieron a esta fiesta cultural. Tenían una ruta para llevar a los ciudadanos a visitar museos, facilitando así la llegada de más gente a su circuito.

 

MUSEOS DE ‘DE TODO’

Algo que no es exclusivo del evento, es la gran cantidad de museos y espacios culturales por doquier. La ciudad se da el lujo de ser la capital iberoamericana de la cultura y no es para menos. La Paz tiene centros de investigación, galerías de arte, fundaciones y claro, embajadas que aportan con atractivos que llenan de curiosidad al visitante.

Entre los que me llamaron la atención estuvo el Observatorio San Calixto y su Museo Pierre Marie Descotes. Tenían un archivo de sismos desde 1913 en Bolivia y todo el equipo metereológico, astronómico y sísmico para desarrollar este trabajo. Salí del lugar creyendo que La Paz cualquier rato tiembla y al suelo.

Otro que disfruté visitar fue el Museo Tambo Quirquincho. Me llamó la atención la muestra fotográfica ‘La china morena.’ Una exposición de la memoria travesti de las chinas morenas que participan en la entrada folklórica del Gran Poder en La Paz. Resulta que las chicas eran unas CELEBRIDADES. Su participación en esta festividad folklórica ha sido rescatada y valorada por el Colectivo LGTB. Una sala que se llenaba de visitantes. Lo importante de mostrar diversidad.

*Hay muchísimos otros espacios que no pude visitar pero les dejo el dato por si alguna vez van a La Paz: El museo de Textiles Andinos y Bolivianos, El Museo Olímpico Boliviano, El Museo de la Biblia, El Museo Casa de Murillo (que cuentan cada cosa tenebrosa de este museo), el Salón de Cecilio Guzman (el artista del Billete de 10 Bs.) Y El Museo del Aparapita.

 

CALLES CON ARTE Y CULTURA

Parte del disfrute de recorrer las calles en búsqueda de museos, es toparse con arte y cultura. Entre el centro de La Paz y Sopocachi habían varios vendedores ambulantes. Muchos de ellos con comida o bebidas tradicionales bolivianas. Algo así como el toque para una linda noche cultural. También vimos un artista haciendo un mural maravilloso en una pared pública:

La música y danzas que pude ver en directo, fue a los magníficos afro-bolivianos. Es que donde están se llevan la atención de todos. Sobre todo, su música como que te obliga a bailar. Además de ellos, habían performances, exposiciones y exhibiciones en algunos cafés y espacios de arte. Como para no perder el hilo cultural y artístico ni en el descanso.

 

Pero no todo fue hermoso. Es más, lo que nos limitó de poder ver más espacios y yo, poder sacar fotos fue lo siguiente:

EXCESO DE PÚBLICO

Tal vez la constancia de 12 versiones de este evento, ha hecho que la participación del público sea tanta. Pero habían museos con filas interminablemente largas.  Lo cierto es que si es una Larga Noche de Museos y vas a quedarte más de una hora haciendo fila para entrar a uno, realmente no hay chance de poder aprovechar el resto de actividades con un poco más de calma.

Hablo desde mi perspectiva de visitante y ‘turista’ en La Paz. Si realmente uno no conoce la movida cultural de la ciudad, podrías quedar atrapado en el tiempo esperando para entrar a un museo que deseas ver. Yo opté por seguir el camino y dejarme sorprender por lo que encuentre deambulando por las calles. Que no fue mucho.

‘VAMOS SALIENDO’

Está clarísimo que es una noche con mucha gente visitando museos, pero creo que no se puede apresurar al visitante a que vea una obra expuesta. En dos de los museos que logré visitar, los voluntarios nos decían que debíamos apurarnos a continuar con el recorrido para dar espacio al resto. Eso es totalmente entendible, pero ¿En qué rato voy a leer lo que ustedes me proponen leer en sus paredes?

En el siguiente video, se puede percibir la agilidad con la que debíamos continuar camino. No me era posible ni leer el contenido de las etiquetas de cada elemento:

 

Ojo, con lectura no solamente me refiero al texto escrito que hay en algunos recorridos, si no a darse un tiempo para leer una obra, una foto, una muestra audiovisual. No puedo decir que disfruté realmente un museo, si no me doy el tiempo de tratar de entender lo que me están mostrando.


La noche se fue tremendamente rápido. Entre disfrutar los museos y su información o fotografiar y hacer contenido, preferí disfrutar. Creé este post con las pocas fotos que pude sacar en algunos museos, sobre todo desde afuera.

No pude llegar a entrar a los museos que deseaba porque todo estaba muy lleno. A eso agreguemos un incidente que me suele pasar en La Paz: MAL DE ALTURA. Así que tuve que finalizar mi noche antes de lo esperado.

Mi post en las historias de Instagram. – @elhadopropico

Desde que supe de la Larga Noche de Museos en Santa Cruzel 2017, me llamó mucho la atención esta actividad. Este 2018 quise irme a ‘la noche’ con más experiencia del país. Tal vez el 2019 esté visitando una ciudad donde todo esté empezando. ¿Quién sabe?

Pero para no dejarlos con sabor a poco, los invito a visitar dos posts de la ciudad maravilla para que se animen a visitarla: 12 lugares obligatorios en La Paz y 9 experiencias inusuales en La Paz.  Y con eso me resta decirles que nos vemos en un próximo destino, camino…hacia El Hado Propicio. 🙂

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply