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Recursos y Tips

Lo que me gustó y lo que no, de la XII Larga Noche de Museos de La Paz.

Considerando que hacía un año estuve por esas mismas calles de La Paz haciendo los primeros contenidos para este blog, me vi en la necesidad de regresar por la ciudad maravilla ni bien vi la posibilidad de ir a vivir la Larga Noche de Museos.

El 2017 estuve dándole vueltas al centro de Santa Cruz de la Sierra en este mismo evento.  Ahí renacieron mis esperanzas de poder ver mayores ambientes culturales y artísticos, que son los que creo fundamentales para lograr cambios en nuestra sociedad boliviana. Algo cambió este 2018. Con la previa experiencia visitando varios museos peculiares en La Paz, quería ver con qué otra locura me encontraba en esta que veía como mi gran oportunidad de explorar lo que no pude ver antes.

Como siempre, quiero mostrarles algo bueno y algo malo, así como para reflexionar. Este es el contraste de lo que yo, libre e independiente opino en base a mi experiencia en la XII Larga Noche de Museos de La Paz.

 

PÚBLICO PARTICIPATIVO

Ese frío sábado en el valle de Chuquiago Marka, los paraguas, abrigos y chalinas fueron los mejores aliados para el público. Éste ya tenía la invitación a visitar la ruta de museos desde las 15:00. Nosotros salimos a explorar pasadas las 18:00 y nos dirigimos a la Calle Jaén.

Estos son los curiosos que caminaban por el Observatorio San Calixto.

 

La gente hacía filas larguísimas para poder visitar los museos que exhiben en esa zona. Se notaba claramente un gran deseo de participar en esta nueva versión de la Noche de Museos. Además, muy cordiales todos los que nos ayudaron a llegar a las calles que no conocíamos. Hay voluntad. Y el público, participa y mucho

VOLUNTARIOS Y CONTROL

Para poder controlar grandes números de visitantes que no suelen estar en esta movida diariamente, habían voluntarios en cada uno de los museos que nos recibían desde la entrada. Al entrar a ellos, cada persona se iba convirtiendo en una rayita en un cuaderno en el que asumo, era para llevar un conteo de las personas que visitaban cada museo. Al menos en 3 de los que entramos, se repetía el caso.

Además, eran encargados de anunciarnos cuando en ciertas muestras, las fotografías de cualquier tipo eran prohibidas. Cada museo tiene su razón y hay que cumplir esas reglas.

Las noticias al día siguiente informaban que unos 200 guías y 1.200 funcionarios de la alcaldía trabajaron durante esa noche para poder hacer de este evento algo memorable en su versión número 12, que tuvo 27 circuitos de visitas.

 

INTEGRACIÓN DE SERVICIOS

Como mi viaje fue una realidad pocos días antes del evento, realmente no tuve tiempo de empaparme más de la movida paceña para esa noche. Días después, me enteré de cómo esta actividad tenía tanta integración de servicios. Para empezar, la aplicación Jiwaki del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz tenía un detalle del contenido de cada uno de los museos, espacios culturales y actividades para ese 19 de Mayo.

Los ya famosos buses Puma Katari se unieron a esta fiesta cultural. Tenían una ruta para llevar a los ciudadanos a visitar museos, facilitando así la llegada de más gente a su circuito.

 

MUSEOS DE ‘DE TODO’

Algo que no es exclusivo del evento, es la gran cantidad de museos y espacios culturales por doquier. La ciudad se da el lujo de ser la capital iberoamericana de la cultura y no es para menos. La Paz tiene centros de investigación, galerías de arte, fundaciones y claro, embajadas que aportan con atractivos que llenan de curiosidad al visitante.

Entre los que me llamaron la atención estuvo el Observatorio San Calixto y su Museo Pierre Marie Descotes. Tenían un archivo de sismos desde 1913 en Bolivia y todo el equipo metereológico, astronómico y sísmico para desarrollar este trabajo. Salí del lugar creyendo que La Paz cualquier rato tiembla y al suelo.

Otro que disfruté visitar fue el Museo Tambo Quirquincho. Me llamó la atención la muestra fotográfica ‘La china morena.’ Una exposición de la memoria travesti de las chinas morenas que participan en la entrada folklórica del Gran Poder en La Paz. Resulta que las chicas eran unas CELEBRIDADES. Su participación en esta festividad folklórica ha sido rescatada y valorada por el Colectivo LGTB. Una sala que se llenaba de visitantes. Lo importante de mostrar diversidad.

*Hay muchísimos otros espacios que no pude visitar pero les dejo el dato por si alguna vez van a La Paz: El museo de Textiles Andinos y Bolivianos, El Museo Olímpico Boliviano, El Museo de la Biblia, El Museo Casa de Murillo (que cuentan cada cosa tenebrosa de este museo), el Salón de Cecilio Guzman (el artista del Billete de 10 Bs.) Y El Museo del Aparapita.

 

CALLES CON ARTE Y CULTURA

Parte del disfrute de recorrer las calles en búsqueda de museos, es toparse con arte y cultura. Entre el centro de La Paz y Sopocachi habían varios vendedores ambulantes. Muchos de ellos con comida o bebidas tradicionales bolivianas. Algo así como el toque para una linda noche cultural. También vimos un artista haciendo un mural maravilloso en una pared pública:

La música y danzas que pude ver en directo, fue a los magníficos afro-bolivianos. Es que donde están se llevan la atención de todos. Sobre todo, su música como que te obliga a bailar. Además de ellos, habían performances, exposiciones y exhibiciones en algunos cafés y espacios de arte. Como para no perder el hilo cultural y artístico ni en el descanso.

 

Pero no todo fue hermoso. Es más, lo que nos limitó de poder ver más espacios y yo, poder sacar fotos fue lo siguiente:

EXCESO DE PÚBLICO

Tal vez la constancia de 12 versiones de este evento, ha hecho que la participación del público sea tanta. Pero habían museos con filas interminablemente largas.  Lo cierto es que si es una Larga Noche de Museos y vas a quedarte más de una hora haciendo fila para entrar a uno, realmente no hay chance de poder aprovechar el resto de actividades con un poco más de calma.

Hablo desde mi perspectiva de visitante y ‘turista’ en La Paz. Si realmente uno no conoce la movida cultural de la ciudad, podrías quedar atrapado en el tiempo esperando para entrar a un museo que deseas ver. Yo opté por seguir el camino y dejarme sorprender por lo que encuentre deambulando por las calles. Que no fue mucho.

‘VAMOS SALIENDO’

Está clarísimo que es una noche con mucha gente visitando museos, pero creo que no se puede apresurar al visitante a que vea una obra expuesta. En dos de los museos que logré visitar, los voluntarios nos decían que debíamos apurarnos a continuar con el recorrido para dar espacio al resto. Eso es totalmente entendible, pero ¿En qué rato voy a leer lo que ustedes me proponen leer en sus paredes?

En el siguiente video, se puede percibir la agilidad con la que debíamos continuar camino. No me era posible ni leer el contenido de las etiquetas de cada elemento:

 

Ojo, con lectura no solamente me refiero al texto escrito que hay en algunos recorridos, si no a darse un tiempo para leer una obra, una foto, una muestra audiovisual. No puedo decir que disfruté realmente un museo, si no me doy el tiempo de tratar de entender lo que me están mostrando.


La noche se fue tremendamente rápido. Entre disfrutar los museos y su información o fotografiar y hacer contenido, preferí disfrutar. Creé este post con las pocas fotos que pude sacar en algunos museos, sobre todo desde afuera.

No pude llegar a entrar a los museos que deseaba porque todo estaba muy lleno. A eso agreguemos un incidente que me suele pasar en La Paz: MAL DE ALTURA. Así que tuve que finalizar mi noche antes de lo esperado.

Mi post en las historias de Instagram. – @elhadopropico

Desde que supe de la Larga Noche de Museos en Santa Cruzel 2017, me llamó mucho la atención esta actividad. Este 2018 quise irme a ‘la noche’ con más experiencia del país. Tal vez el 2019 esté visitando una ciudad donde todo esté empezando. ¿Quién sabe?

Pero para no dejarlos con sabor a poco, los invito a visitar dos posts de la ciudad maravilla para que se animen a visitarla: 12 lugares obligatorios en La Paz y 9 experiencias inusuales en La Paz.  Y con eso me resta decirles que nos vemos en un próximo destino, camino…hacia El Hado Propicio. 🙂

Historias

Una historia de minibus…en Quechua.

Cuando anuncié el desarrollo de mi experiencia en La Paz, dije que contaría historias. Le estuve dando vueltas al asunto porque perdí las anotaciones y grabaciones de audio de donde surge esto. También, porque de alguna forma, estaba buscando la forma de escribir con equilibrio, algo que hasta hoy me hace tocar la cabeza.


A eso de las 9 de la mañana, estábamos llegando a la zona del Cementerio General de La Paz para buscar transporte que nos lleve a Tiwanaku. Una vez llegamos a la cooperativa que se encarga de dar el servicio, nos sentamos a esperar que el minibus se llenara.

Después de esperar en la oficina nos subimos al bus. Una argentina, unos cuantos chilenos, una pareja y una jovencita claramente boliviana. Ya había pasado largo rato que esperábamos para que se llene el minibus y que al conductor le den ganas de partir. A insistencia nuestra y que apareció una joven más, el conductor encendió el minibus y nos fuimos.

Empezamos a charlar inmediatamente con los chilenos y con nuestra nueva amiga argentina. Ya hasta habíamos encontrado conocidos y temas en común. Tan tupida iba la charla, que no nos dimos cuenta que ya estabamos saliendo de El Alto. Tuvimos que buscar un nuevo camino para llegar a Tiwanaku. ¿La razón?

Emp*te #1: Un bloqueo.

Seguido a ello aparecen las comunes injusticias y atropellos de servicios en latinoamérica, el chofer nos quería cobrar más dinero para ir por otra ruta.

Emp*te #2: Viveza Criolla

Todos empezaron a reclamar, menos la joven boliviana. Ella en toda su serenidad y silenciosa presencia, sonríe y nos comenta las diversas razones por las que podrían estar bloqueando. Recién en ese momento le dimos atención a ella.

Maruja es una joven igual que yo, igual que muchos otros que van a leer esto. A sus veintipocos años, unos 1.50 de estatura, mejillas quemadas, piel morena y muchos otras palabras que podrían describir su exterior, es una de las personas que más me enseñó en mi viaje por La Paz.

Ya tenía un título en Educación Superior y ahora estudia Lenguas. Cuando hablamos de conocer nuestro país, nos comentaba que ella conoce Santa Cruz y que le parecía hermoso. Visita esta ciudad del oriente boliviano para estar con uno de sus hermanos que es militar. Maruja era una sorpresa.

Sobre el camino, sube un señor anciano al minibus. Tenía un aguayo en la espalda, el cual dejó caer al piso del vehículo. Tomó asiento y solamente mira a Maruja. Nosotros no existíamos. De alguna forma sentí lo mismo que pudo haber sentido Maruja al subir y nadie conversaba con ella.

Emp*te #3. Me sentí injusto.

Luego de decodificar que no hablaban en español, le preguntamos a Maruja qué idioma estaban hablando. Con la misma sonrisa que ya nos había respondido antes, nos dice: Quechua. En ese momento yo empecé a emocionarme con la oportunidad de aprender algo nuevo. Iniciamos la conversación entre nuestra dulce traductora, dos cambitas y un quechua.

Como dije, perdí mucha información y de tremendamente idiota, no anoté los datos en el travelbook. El señor tenía un nombre muy diferente para mi, su apellido tampoco lo recuerdo. Si recuerdo que tenía los ojos muy rojos pero a la vez eran dulces, su rostro tenía piel gruesa que formaba pliegos demostrando su avanzada edad. Sus manos tenían tierra y la boca llena de coca.

Cuando le preguntamos su nombre nos muestra un documento. Un credencial antiguo que decía que fue presidente de los proveedores de leche de la comunidad donde vive, muy cerca a Laja. Vive solo, lejos de sus hijos. Algunos trabajaron la tierra con el, incluso supimos que algunos de sus hijos no quisieron regresar a ser agrícolas y decidieron mudarse a la ciudad. Es viudo y hasta ese día, trabajaba sólo.

Al decir el nombre de su comunidad, Maruja se sorprendió y empezó a preguntarle cosas en Quechua. Nuestra curiosidad nos llevó a preguntar que hablaban. En un casa donde vive su familia cerca a Tiwanaku, un hombre de la comunidad que el señor mencionaba, entró a robar y se llevó muchas cosas de valor. El señor del aguayo reconoció a la persona, uno de los borrachos del lugar.

Maruja necesitaba ponerse en contacto con las autoridades de aquel sitio. Sacó un bolígrafo para anotar el número del hombre en su mano y recordé mi travelbook (recién). Arranqué una hoja para que anote sobre papel y se lo di. Estábamos creando conexiones.

La charla se tornó más íntima. El señor nos comentaba cómo le molesta que las personas roben, que todo trabajo cuesta pero que trabajar es lo que lo mantiene vivo. Se siente rico, porque para su forma de ver la vida, el es rico. Tiene casa, tiene alimento, formó una familia, vive de la tierra y encima le pagan por ello. Cuida de la tierra como la tierra cuida de el. A ello se suma la experiencia de vida de la hermana de Maruja, quien atraviesa los prejuicios machistas de ser mujer, de origen quechua y estudiante de agronomía.

Hablando de lo que está bien y mal, Maruja habla de la religión. La lleva a decirle al campesino que debería presentarse mejor. Claramente se refería a su aspecto físico. Contaba que ella le enseñaron que uno debe vestirse y estar limpio para agradarle a Dios. El hombre anula esa opinión con su cabeza y le responde con la frase que me hizo escribir esta historia:

»La cabeza es para pensar, no para peinar»

Mi cabello tenía cera, spray de pelo y otras maniobras estéticas con las que lidio desde que decidí cortarlo. Me pateó la existencia con esa frase. Me perdí de la charla y sólo me puse a pensar en cuan diferentes son nuestras vidas. Decidí no juzgarme por la vida que tengo, más allá de eso sentí agradecimiento.

Regresé a la charla y ya había perdido el hilo. Pocos minutos después, el campesino pide al chofer detener el minibus. Maruja se despide de él diciéndole: Chao tío. Ante la duda decidí preguntar porqué le dijo tío si se suponía que no se conocían. Ella me explica que en su cultura, a todo hombre mayor se le debe decir ‘tío’. Que incluso un anciano le debe decir tío a alguien que sabe que es mayor. Estaba cumpliendo su rol de maestra sin darse cuenta que estaba regando en nosotros su cultura y tradiciones.

No pasó mucho tiempo más hasta que ella también bajó del minibus. Tomó su bolso, nos deseó buen viaje, una sonrisa más y bajó. Era la más pequeña que iba entre nosotros, en edad y estatura, más su grandeza me hizo sentir diminuto. Tanto que sentí una terrible vergüenza para pedirle su número o si tenía alguna red social.

Emp*te #4. Perdí una gran amiga.

La forma en la que vivo me lleva  a cuestionarme si ellos están bien. Puede que su concepción de la vida los lleve a tenerme pena o tal vez no existí más para ellos después de ese día. Quizás bajo su percepción de nuestra existencia ellos viven mejor que yo. Me queda esa ambigüedad en la cabeza hasta el día de hoy y no le quiero encontrar una solución.

Sé que su aparición en mi camino, me enseñó mas que varios años estudiando sociología o antropología. Creo que su cultura está llena de sabiduría, al igual que la mía. Ninguno eligió la vida en la que nació.  Si podemos decidir qué hacer con la vida que tenemos ahora, con lo que vivimos y lo que PENSAMOS. Entiendo que una de mis misiones en este mundo no es entender todo, pero si contar todo esto.

Quizás así sepamos que más allá del aspecto físico o del origen de cualquier persona de este planeta tierra, hay un ser humano cargado de la belleza del conocimiento. Y lo podés encontrar en cualquier parte, como en una charla de minibus…en quechua.

Maruja, si algún día lees esto… gracias. 

Doncito, me sigo peinando…pero antes de peinarme lo pienso.

 

Recursos y Tips

Ligera guía Veggie & Vegan en La Paz

Como ya lo comenté por ahí, para desgracia de algunos y alegría de otros, las recomendaciones de comida en cualquiera de los destinos que visite será vegetariana y vegana. Así que con este post con algunos platos y exquisiteces que probé en La Paz, doy por inaugurada esta sección de comida durante un viaje.

En la ciudad de La Paz no pasé hambre, eso no significa que las opciones sin carne estén en todas partes. Aún así, con una ligera búsqueda, pude encontrar varios lugares donde la comida no necesariamente llevaba carne o ya tenían las opciones vegetarianas o veganas listas para comer. Aquí les van unos cuantos.

Salteñas.

Simplemente no podés venir a Bolivia y no probar Salteñas. Son parte tan importante de la gastronomía boliviana, de festejos, agasajos y hasta curan resacas.

Para los que no comemos carne, puede ser un poco más complicado encontrar su versión vegetariana o vegana. Para mi agrado, encontré algunos lugares en La Paz donde pude darme el gusto de comer una deliciosa salteña vegetariana. Esta de la foto, es de ‘Paceña La Salteña’ que tiene cuatro locales en La Paz y uno en El Alto.

Es definitivamente deliciosa y no hay que pedirla con anticipación, las tienen preparadas y listas para todo el público.

Coordenadas: Sopocachi: -16.509309, -68.127483 Miraflores: -16.496603, -68.123696 Centro: -16.498932, -68.133245
Costo: 6 Bs cada salteña. Un jugo puede costar 4 bs.

Sopa de Maní.

Otro de esos platos unificadores de esta nación. La sopa de maní que con el tiempo ha ido tomando relevancia internacional, es un plato tipiquísimo de Bolivia y a pesar que muchos lo preparan con huesos o con algunas partes del pollo, hay versiones vegetarianas y veganas.

Esta sopa de maní vegana, fue deliciosa. La preparan con leche de almendras y es perfecta para esos días de clima lluvioso. El lugar donde podés encontrarla es el Snack Vegs que queda en la zona sur de La Paz. La atención perfecta y además tienen varias opciones más de jugos, sandwiches y también salteñas de lentejas.

Coordenadas: -16.540860, -68.080482
Costo: 10 Bs

Sopa de Chairo

Una de esas delicias de esta región es otra sopa. Ya sea por el clima o por el simple deseo de comer una sopa con un sabor diferente al que estas acostumbrado, esta opción vegetariana no la deberías dejar fuera de tus opciones veganas para comer.

No es que el plato grite por si solo que es vegano, ya que su preparación original incluye carne. Pero la que yo probé no tenía. Esta sopa fue un almuerzo en el Mercado Lanza, donde además de tener sopas para el almuerzo, muchas de las ‘caseras’ ya se han acostumbrado a la demanda de platos vegetarianos y varias ya tienen su opción libre de carne. De todas formas no está de más preguntar si tiene carne, pero asumo que por economizar, muchas cocineras no la incluyen en la sopa.

Chuño, papa dulce, hierbabuena, papa, cebolla, arvejas, habas, zanahoria, son algunos de los ingredientes con la que se hace esta tradicional sopa andina. En realidad, la palabra Chairo significa sopa con chuño en aymara.

Coordenadas: -16.495111, -68.137057
Costo: 3Bs. Un almuerzo puede costar entre 12 a 15 Bs.

Spaguetti

La típica opción del ‘backpacker’ es pasta. Ya sea que alguien te hospede, cocinés en el hostal donde estás o vayás a un restaurant, siempre la pasta va a ser parte de la lista de comida que te va a sacar de apuros.

En esta ocasión me di un gusto italianísimo, ya que el restaurant es atendido por italianos y el resultado de la comida tiene sabor a experiencia. El lugar se llama ‘Il Viandante’ y está ubicado casi al lado de la portada del Montículo.

Su menú tiene varias opciones vegetarianas. Desde lasagnas, canelones, tortellinis y ravioles, hasta pizzas y ensaladas. Según los locales es un excelente lugar para comer comida italiana tradicional y personalmente, recomiendo el lugar.

Coordenadas: -16.513240, -68.128123
Costo: El plato de la foto 45 Bs. Hay otros platos desde 50 Bs hasta 65 Bs. Las ensaladas tienen el mismo costo.

La versión vegetariana del día.

En algunos destinos turísticos los restaurantes pueden ser pocos, pero por la regular asistencia de turistas improvisan con una versión vegetariana. Este fue el caso de Tiwanaku.

Este era uno de los dos restaurants que estaban atendiendo cuando llegamos al medio día. A pesar que el otro nos daba una opción más barata con sandwiches de huevo, tenía realmente ganas de comer un buen almuerzo. Al consultar por la carta los precios de algunas opciones sin carne me parecían muy caros (arriba de 50 Bs) y en un lugar con pocas personas, la verdad que es mejor ir a lo seguro.

El almuerzo del día costaba 25 Bs. e incluía sopa, por alguna razón la versión vegetariana no me la entregaron con sopa. Como pueden ver en la foto, el plato tenía arroz, verduras, papas fritas, plátano, huevo y queso frito. Con el hambre que estaba, no cabía duda que era lo mejor que iba a tener para almorzar. El plato no estaba nada mal y las verduras estaban muy frescas.

No es que recomiende en su totalidad el lugar por eso no menciono al restaurant, pero esta es una opción para que los veggies no muramos de hambre. Como ya muchos lo debemos saber, a veces hay que comer lo que hay.

Coordenadas: -16.555576, -68.673930
Costo: 20 Bs. Incluyendo frutas con yogurt de postre.

Buffet Vegetariano

Ya que Sopocachi es la zona bohemia de La Paz, es probable encontrar más lugares vegetarianos en la zona. En este caso visitamos el restaurante Armonía. El lugar está lleno de colores desde la entrada y está arriba de una librería con una infinidad de libros con temática espiritual.

El almuerzo vegetariano es básicamente un buffet. Por el costo podés tener sopa, el plato fuerte, postre y dos opciones para tomar. En esta oportunidad nos tocó un estofado de garbanzo con verduras, una especie de nuggets de coliflor, habían distintos tipos de ensaladas y también pasta.

Lo bueno de esta modalidad para comer es que si no te sentís satisfecho, podés regresar a probar una nueva opción ó repetir. La comida estaba deliciosa y algo que nunca había probado era el refresco de zanahoria, que estaba muy rico.

Coordenadas: -16.555576, -68.673930
Costo: 34 Bs.

La opción ‘deme lo mismo sin carne’

Esta frase nos ha tocado repetirla en varias ocasiones, estoy seguro. A veces no hay más opción que asumir las consecuencias de la causa y en pequeños pueblos hay que adaptarse a la realidad.

Este plato lo comí en Huatajata, a los pies del Lago Titicaca. Te va a tocar improvisar o hacer lo mismo que hice yo en esta oportunidad, cuando visités alguna comunidad con bajo flujo turístico. El pueblo es parte de la costa del lago, por lo tanto casi todas sus opciones de comida son en base a trucha.

El infaltable combo no podía estar listo si no incluye papas fritas, nuestras grandes aliadas. A pesar de la gran mezcla de carbohidratos, es un plato que te va a saciar el hambre y vas a poder continuar tranquilo con el viaje.

Coordenadas: -16.213800, -68.685061
Costo: 35 Bs. (Sí, te cobran eso por esto)

Api con Pastel

Hay delicias que son irresistibles y que se vuelven adictivas. En la ‘Apería Chepa’ ya soy un ‘papito’ y nos tenemos amor mutuo. ¿Cómo no? Si una buena mezcla de api morado y amarillo con un pastel, es la prueba fiel de que la comida, es amor.

Para muchos puede sonar extraño que a la empanada le digan pastel, nombre que se le da a la empanada con queso frita en La Paz. El api es una bebida en base a maíz y maíz morado. Es espesa y caliente, perfecta para ser acompañada con un pastel recién salido del sartén y con un ligero toque de azúcar impalpable.

Perdí la cuenta de la cantidad de veces que fui. Me invitaron tojorí, me yaparon (aumentar gratis) unas cuatro veces y hasta miré unos cuantos capítulos de Caso Cerrado junto a los locales que van a disfrutar esta delicia en el Mercado Lanza.

Si bien es posible comer un api con pastel en un montón de lugares en todo La Paz, creo que los mercados son los que cuentan una mejor historia y sobre todo, están abiertos hasta tarde.

Coordenadas:  -16.494652, -68.137355
Costo: Api con Pastel 7 Bs. Pastel 4 Bs. Api 5 Bs.

Hamburguesa de Quinua

Otra vez de regreso en la zona sur de La Paz, me voy hasta el Café Épico. Un lugar que se caracteriza en tener comida natural, baja en sal y azucar y sobre todo, sin frituras.

Me encanta cuando me puedo topar con comida cotidiana que tiene un toque de Bolivia. Esta hamburguesa hecha de quinua es denominada ‘Golden’, tiene cebolla caramelizada, lechuga, tomate seco y queso, servido en un pan integral.

Estaba riquísima y las papitas le dieron el toque perfecto al almuerzo del día. Además de ésta, hay otras opciones de hamburguesas, paninis y ensaladas libres de carne.

Coordenadas:  -16.540659, -68.085185
Costo: 28 Bs.

Quesumacha

Lo mejor para el final. Esta es una de esas delicias que valen la pena repetir varias veces. No es la primera vez que pruebo este magnífico plato y tampoco será la última.

A exactamente una calle de la Plaza Avaroa, está ‘El Ciclik’ como le dicen los locales. Un restaurante especializado en hacer comida de diferentes partes del mundo. Es más, son como 11 regiones de donde se desprenden diferentes platos que podés deleitarte en este lugar. Además tienen varias opciones vegetarianas y orgánicas.

Este plato llamado Quesumacha es una perfecta mezcla de queso, choclo, habas, ají amarillo, papa y algunas especias tradicionales de la comida boliviana. Un plato que se puede asemejar a un abrazo de alguien a quien amas mucho.

Coordenadas: -16.508950, -68.127540
Costo: 35 Bs.

El tiempo me quedó corto y me quedé con ganas de un plato paceño sin carne o una salteña de queso, pero las oportunidades para regresar serán infinitas.

Ante todo, espero que este post te sirva para guiarte en tu alimentación vegetariana durante tu estadía en La Paz y si sos carnívoro, dale una oportunidad a estas delicias que estoy seguro que no te van a defraudar.

Bolivia

9 experiencias y destinos inusuales en La Paz.

Sos de los que rema contra la corriente o de los que prefiere alejarse un poco de las multitudes de rubios en una ciudad que aun querés explorar. Pues bueno, aquí te van 9 experiencias y destinos inusuales que son poco experimentados por los visitantes.

Estas actividades las fui realizando de a poco, mientras iba alternando los destinos obligatorios en La Paz. Por lo tanto, son fácilmente realizables en tu visita común y corriente a la ciudad. A pesar de ello, para realizar algunas tenés que estar de visita en el momento perfecto o haber investigado previamente para encontrarte con el lugar abierto.

De todas formas, aquí te propongo algunas opciones. Y de que deben haber más, pues es un completo hecho.

1. Museo Policial

Las cuestionantes sobre nuestra policía son incontables, pero ¿te imaginabas que existe un museo en La Paz donde se guardan los archivos de la policía? Si tu respuesta es SÍ, pues la mía después de un montón de veces es NO.

Lo que más me sorprendió del lugar es que está ahí, al paso de todo mundo. A pocas cuadras de la Plaza Murillo te podés encontrar con este museo gratuito que archiva en una de sus habitaciones el espacio de criminología. Allí, podés ver desde elementos de grandes casos de crímenes en Bolivia hasta fetos encontrados en la basura.

También hay réplicas de habitaciones de la cárcel y la evolución del vestuario que han tenido nuestros policías desde el inicio de la República de Bolivia. Los rostros del crimen se encuentran en el pasillo de entrada, colgados y elaborados en yeso justo al lado de una didáctica y explícita exposición del ‘modus operandi’ de los criminales para diferentes casos.

El ambiente del lugar es un poco sombrío, hay herramientas, armas, drogas y un archivo historial que de alguna forma te hace temer infringir la ley. A esto se suma que el techo-piso es de madera, a lo que me hizo saltar del susto cuando quise dañinear una de las cortinas y escuché cómo la madera chilllaba tenebrosamente con los pasos en el piso de arriba.

Coordenadas: -16.497142, -68.132565
Costo: Gratuito
Horario de Atención: LU-VI de 8:30 a 13:00 y de 14:30 a 19:00.
Recomendaciones: De preferencia ir al museo en la mañana. Yo fui en la tarde y la persona encargada del museo me comentó que no tenía personal en la tarde para abrir la sala de criminología, por lo que me quedé sin verla 🙁

2. Museo de la Coca

Ya sabemos que gran parte de lo que se proyecta a nivel internacional de Bolivia gira en torno a la coca y al uso milenario que le han dado los indígenas a la misma para su alimentación. Este pequeño Museo de la Coca es otro de esos rinconcitos escondidos en La Paz.

Ahí sobre plena Calle Linares y al fondo de uno de los pasillos de las tiendas de souvenirs, se encuentra este museo dedicado a explicar en sus paneles la historia de la coca y las propiedades de la coca, su efecto y beneficios para la salud.

Personalmente considero que el museo tiene información demasiado subjetiva, pero está bueno para los interesados en tener una nueva perspectiva respecto a esta hoja con la que los mineros sobrevivían y sobreviven actualmente en las minas. Hay ilustraciones, historia, algunos elementos y químicos que son utilizados para el proceso de elaboración de cocaína e información del uso de la coca en productos mega-industrializados como la Coca Cola. Visitando el lugar, era el único boliviano dando un vistazo al museo.

Coordenadas: -16.497714, -68.138249
Costo: 10 Bs.
Recomendaciones: Si realmente te interesa saber más del tema de la coca, llevate algo para tomar notas ya que no es permitido tomar fotografías. Las que ven son una osadía mía contra las reglas.

3. 7 Lagunas

Una de las cosas que amo de La Paz es que no tenés que irte muy lejos de la ciudad para tener naturaleza y lugares mágicos como este recorrido llamado 7 lagunas.

Con la organización de la alcaldía y los comunarios de 7 Lagunas, la llegada del Puma Katari hasta la parada ‘7 Lagunas’ ha dado paso a que la gente pueda visitar este conjunto de lagunas a unos 30 minutos en trekking desde la parada del bus.

Una vez llegas a la pequeña comunidad, te vas a dar cuenta que lo maravilloso del lugar es que la población está asentada en las laderas de estas lagunas que desde ahora son un atractivo turístico muy poco explorado. La ruta se inauguró el año pasado y aun atraviesa por mejoras de servicio y de acceso, pero no deja de ser un destino sumamente barato, natural y un espacio en el que se puede pasar tranquilamente todo el día caminando para conocer las 7 lagunas que lo conforman.

(Saludos especiales a la doñita que nos hizo el chiste de que no podíamos pasar y que estaban bloqueando. Infarto.)

Coordenadas: -16.429350, -68.144793
Costo: Pasaje en Puma Katari 3 Bs. por ruta.
Recomendaciones: Como la ruta continua siendo nueva, no hay gran servicio para atender a los visitantes. Por lo tanto sería bueno llevar comida y bebida para los descansos.

4.  Museo Elsa Paredes de Salazar

Bueno, alto a TODO. Ya se habrán dado cuenta que el tema de museos como que me encanta, pero este no es un museo nada más, es una experiencia de colores. Es que no te imaginás que en pleno Sopocachi podes encontrarte al mundo entero expresado en muñecos. Sí, al mundo entero.

La pequeña Elsa recibió de su madre dos muñecas de diferentes culturas a sus 8 años, una andina y la otra europea. El hecho que para ella simbolizó la unión de dos culturas, la llevó a coleccionar y confeccionar muñecas por aproximadamente 80 años.

A esta colección de muñecas y muñecos con vestimenta típica boliviana, se le fueron sumando las piezas de todo el mundo. A cada persona que ella conocía que se le avecinaba un viaje, no le pedía recuerdos ni el típico dulce, si no una muñeca. Así pasaron décadas, hasta que pasados sus 90 años inauguró el museo con la incondicional ayuda de su familia.

El lugar es magnífico, cada pieza está exquisitamente bien cuidada, separadas por departamentos, países y continentes. Definitivamente es una experiencia llena de colores, cultura e historia. Y a esta misma historia con el tiempo se han sumado instituciones y personas que desean hacer sus donativos de piezas que consideran importantes para su exposición.

Pero eso no es todo, a esto se le suma la excelentísima atención de su hija Roxana Salazar, que con una delicadeza y amabilidad única está dispuesta a atender a quien visite el museo.

Coordenadas: -16.510180, -68.128954
Costo: 20 Bs.
Horario de Atención: MA y JU de 16:00 a 19:00
Recomendaciones: No le hagan caso al lugar donde se encuentra el mapa en Google Maps, el lugar correcto es el de las coordenadas que están aquí.

*Para contacto y donaciones contactase a (+591) 76201981 / (+591-2)2782340 /[email protected] ó al sitio web: www.museoelsaparedes.com para más info.

5. Huatajata

A los pies del Lago Titicaca, te podés encontrar con varias comunidades y poblaciones que algunas antes que otras, han ido desarrollándose turística e históricamente. Esta en especial tiene una historia peculiar de expediciones y vistazos a Marte.

A unos 80 Km de la ciudad de La Paz y en la parte del lago menor del Lago Titicaca se encuentra Huatajata, un pequeño pueblo turístico no tan visitado como Copacabana. Este lugar tiene la peculiaridad de tener a don Paulino Esteban y la historia familiar de expediciones en balsas de totora.

Su difunto padre, muy hábil para la creación de balsas de totora fue llevado a todas partes del mundo para enseñar a extranjeros la elaboración de las balsas que hoy navegan por el Lago. Inmensas balsas han sido creadas para salir desde África a América o para darle vuelta a algunos mares del medio oriente.

Recientemente el presidente Evo Morales estuvo en el lanzamiento de la última expedición que saldría de Perú con destino a Australia. Esta es la familia que continua con la cultura, tecnología y costumbres de crear balsas de totora para navegar lagos y océanos. En Huatajata tienen el taller y museo Kon Tiki, donde crean balsas y además diseñan muebles y diferentes piezas decorativas en base a totora.

Huatajata cuenta con excelentes hoteles y hostales para atender a los turistas, además de restaurantes ‘flotantes’ sobre el Lago. A pesar que no pudimos subirnos al paseo en balsa, disfrutamos la excelentísima vista de una parte poco explorada y sobre todo de una extrema cordialidad y simpatía de los lugareños. Como último dato curioso, los fotógrafos y gente de la NASA viene a fotografiar y observar a Marte, esto por la cercanía que ofrece el lago con el planeta rojo y por la oscuridad que logra tener en la noche.

Coordenadas: -16.214884, -68.678061
Costo: 20 Bs para llegar a Huatajata saliendo del Cementerio de La Paz. El museo de don Paulino no tiene costo. Los paseos en balsa cuestan 150Bs por persona.
Recomendaciones: Si vas en modo aventura como nosotros fuimos, el regreso te tocará hacer dedo y esperar a algún bus o minibus que viene de Copacabana dirigiéndose a La Paz. Pasan muy seguido así que no hay problema con volver a la ciudad.

6. Partido de Bolivia en el Hernando Siles

Que quede claro que no soy un seguidor del fútbol, pero viendo a tanto extranjero, local y a todo mundo hablando de un partido de Bolivia en el Estadio Hernando Siles me animó a vivir esta experiencia…de la cual no me arrepiento.

Por razones que no mencionaré, casi todos los partidos eliminatorios de la FIFA y muchos partidos de equipos internacionales se juegan en el estadio principal de la sede de gobierno. Esto obviamente atrae a quienes disfrutan de este deporte y de alguna forma los acerca a sus ídolos.

En las calles se viven los colores de Bolivia, hay vendedores de banderas y poleras de la selección por todas partes. Grupos de extranjeros agrupados para entrar al estadio y personas llegando de todo el país para alentar a la selección nacional. Dentro el ambiente es de total fiesta y aliento a Bolivia. Ya nos hemos acostumbrado a perder tanto que aun así la gente grita y alienta a los futbolistas que se ponen el nombre de Bolivia.

En este caso me tocó vivir un partido con sabor a triunfo y el resultado se veía en la sonrisa de la gente. Los extranjeros festejaban con nosotros y la experiencia es parte de estar de visita en La Paz. Si sabes que tu próxima visita a La Paz se acerca, pues te recomiendo ver los partidos venideros y atreverte a gritar BO BO – LI LI -VIA VIA, ¡VIVA BOLIVIA!

Coordenadas: -16.499197, -68.122675
Costo: Entrada en Curva: 60 Bs. Polera de la Selección: 30 Bs. Ponchillo 5 Bs. Asiento de plastoform: 1 Bs. El costo de la entrada, obviamente varía por el sector que deseas ir.
Recomendaciones: Si te pongo el costo del ponchillo y el plastoform (poliestireno expandido) es por el tremendamente cambiante clima de La Paz. Podés terminar mojado y tu asiento igual. Además de ponerte una buena cantidad de protector solar ya que cuando se va la lluvia, el sol pela en tu cara.

7. Saya Afro en Malegría

Lo más probable es que si sos un local, ya has escuchado mil veces de esta actividad en el bar Malegría de Sopocachi. Pero nosotros los no-locales capaz tenemos que indagar un poco más para enterarnos de que cada jueves a partir de las 12 de la noche, el lugar revienta en fiesta.

La comunidad afro-boliviana en el país no es tan grande y asumo que en intención de expandir sus costumbres y tradiciones, intervienen este bar con su movida danza al ritmo de tambores y movimientos peculiarmente propios de su cultura.

Una vez llegada la primera intervención del grupo, que asume la osadía de sacar a todos de sus mesas, el ambiente del lugar cambia. La participación de los visitantes, asiduos y primerizos se mezcla entre los colores de su expresión folclórica e instantáneamente empezás a sentir la música para bailar al ritmo del grupo que no se queda quieto hasta que todos los acompañen.

Coordenadas: -16.509171, -68.128200
Costo: Entrada gratuita. Un trago promedio está entre 20 y 40 Bs.
Recomendaciones: Llegar temprano para tener una mesa. Ropa cómoda para poder bailar y disfrutar la alegría afroboliviana.

8. Bosquecillo Auquisamaña

Es que este lugar es un verdadero paraíso. En la zona sur de La Paz, muy cerquita a la ciudad pero lo suficientemente alejado, está el Bosquecillo Auquisamaña. Si bien el acceso a pie puede ser un poco más pesado, es posible llegar al lugar en un taxi desde la zona de Los Pinos que puede costar aproximadamente unos 15 Bs. El descenso a pie es mucho más facil.

El bosquecillo es verde y amarillento por la vegetación de la zona. Cuenta con senderos con piedras y un montón de zonas diferentes para disfrutar de la naturaleza a nada de las calles paceñas. El acceso es libre y gratuito y si vas con alguien que tiene auto, no te preocupés que hay estacionamiento.

Hay espacio de juego para niños y hasta un sitio para hacer meditación y tai chi. Además de algunas cabañas en algunos puntos, donde te podés sentar a disfrutar de la vista mientras compartís algo con tu compañia. Las aves cantan por todas partes y dependiendo de tu voluntad de explorar, podés llegar a lo más lejano del parque.

Coordenadas: -16.552481, -68.070930
Costo: Es de acceso libre por lo tanto no tiene costo, pero si decidís llegar en taxi desde la zona de Los Pinos, probablemente te cobren 15 Bs.
Recomendaciones: Haceme el inmenso favor y no seas sucio. Llevate toda tu basura o depositala en los basureros al salir.

9. Valle de las Ánimas.

Y bueno, lo mejor para el final. Este lugar de película está en uno de los límites de la ciudad, no es ni más ni menos que el escenario perfecto para filmar escenas de enfrentamientos en films de historia y acción. Este increíble lugar llamado Valle de las Ánimas queda muy cerca a la ciudad y tiene varias entradas por las que se puede acceder a este paraíso natural.

Es un lugar para ir acompañado, ya que si vas solo te podrías perder ya que este espacio es inmenso y todo es muy parecido entre sí, menos si no conoces la zona. Se puede pasar todo el día aquí. Dependiendo de la zona por la que entres, es posible encontrar hasta un albergue ecológico y un hotel.

Al ser una ruta un poco alejada, hay varias formas de llegar. Una tomando un bus Puma Katari desde la Plaza Camacho y bajar en la última parada en Chasquipampa, luego tomar desde esa zona un minibus que vaya a un pueblo llamado Uni. Te tendrías que bajar en un puesto policial en el camino y de ahí caminar unos 5 minutos para llegar a una de las entradas del Valle. Si le preguntas al chofer, te puede guiar para bajar en el lugar adecuado.

Los buses a Uni van y vuelven durante el día, por lo que no tendrías que preocuparte por tu regreso. Eso si, siempre y cuando siga siendo de día. También podrías llegar hasta Uni y ver el Valle desde otra entrada. De todas formas, no está de más preguntarle a alguna persona que conozca el lugar, cómo fue que llegó. Las entradas son varias, por lo tanto vos también podes aventurarte a descubrir nuevas rutas.

Coordenadas: -16.547982, -68.011278
Costo: Puma Katari 3Bs. Minibuses 2Bs Taxi, aproximadamente unos 30-40Bs.
Recomendaciones: Llevate la mochila cargada de agua, protector solar, ropa cómoda y sobretodo la batería de tu celular o cámara muy bien guardada, porque el lugar da para crear y disfrutar todo fotográficamente.

 

Por ahora son 9, aunque en un futuro podría estar editando este post y aumentarle unas varias opciones más. La Paz es una ciudad repleta de lugares escondidos y poco visitados que fácilmente podrían ser una experiencia completamente diferente a la usual.

¿Crees que conoces lugares únicos para visitar en La Paz y no figuran en esta lista? Pues te invito a dejar ese lugar y tus recomendaciones en los comentarios para que en una siguiente oportunidad, pueda y quienes lean el blog, también puedan visitar este lugar que propones.

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Bolivia

12 lugares maravillosamente obligatorios en La Paz.

Unas 16 horas en bus desde Santa Cruz, 12 horas desde Cusco, 8h30m desde Iquique, 7 horas desde Cochabamba, 3 desde Oruro y todas ellas reducidas en vuelos nacionales e internacionales a una hora o menos es lo que cuesta en tiempo llegar a la maravillosa La Paz.

Si bien en este post tengo una recopilación de unas cuatro visitas a La Paz, casi todas las he repetido en algún viaje. Por lo tanto es posible visitar casi todas o porque no todas en una visita corta a esta hermosa ciudad asentada en el valle de Chuquiago Marka.

Desde los andes de Bolivia, les dejo mi recomendación de los 12 lugares que si o si deben visitar cuando esten en una de las 7 ciudades maravilla. Aquí les va:

1. PLAZA MURILLO

A pesar que la capital de Bolivia es Sucre, La Paz es la sede de gobierno del país y una de las paradas obligatorias para cualquier visitante de la ciudad maravilla es la histórica Plaza Murillo. Llegar a ella no es complicado, ya que muchos minibuses pasan cerca y si preferís llegar en taxi es también fácil. De todas formas puede ser mejor caminar ya que las calles son angostas y el tráfico es generalmente alto.

En la Plaza Murillo hay algunos atractivos que no podés dejar pasar como el Palacio de Gobierno, conocido por los bolivianos como el Palacio Quemado (incendiado el 1875) Es muy común darle una visita a los Colorados de Bolivia que suelen estar quietos y en resguardo de la puerta principal del palacio. No van a dudar en aparecer en tu foto, bueno…tampoco se van a mover.

A un extremo del Palacio Quemado se encuentra la Basílica Menor de Nuestra Señora de La Paz, una construcción de 1835 con estilo neoclásico. Es bastante imponente y un atractivo interesante para los amantes de las iglesias. Al otro lado del Palacio Quemado se encuentra el Palacio Legislativo, donde actúan los Congresistas y Senadores del Estado.

Al centro de la Plaza, el hombre por el cual la misma lleva su nombre. Pedro Domingo Murillo en una estatua de bronce rodeado de miles de palomas que son parte del atractivo de la plaza. Los vendedores ambulantes suelen vender alimento para las palomas y así poder disfrutar un poco más de la experiencia. (Si no te gustan las aves, mantenerse lejos de esta plaza)

Coordenadas: -16.495736, -68.133490
Costo de Transporte: 2 Bs en minibus. Taxi dependiendo de la distancia., entre 15 a 30 Bs.
Recomendaciones: El mejor mes para visitar es el mes de Julio, por el mes aniversario de La Paz y Agosto por el mes patrio de Bolivia.

2. CALLE JAÉN

A aproximadamente cuatro calles de la Plaza Murillo se encuentra la Calle Jaén, una calle colonial y bohemia que aparentemente no tiene más que casas coloridas y típicos balcones de época (similar a la Calle La Ronda en Quito). Pero si te fijás un poco más en los detalles, te vas a encontrar con amor, cultura, historias tenebrosas, alcohol y un destino que no podés dejar de visitar en La Paz.

’Brevísima en su recorrido y verdaderamente grande en su significación’ como la define Jaime Saenz en su poema ‘Calle Jaén’ que se encuentra al inicio de la calle, tiene en ella el camino diario de Don Murillo y de muchos líderes que solían tener a la calle como su espacio de alcohol y lujuria luego del trabajo.

De lo tenebroso te vas a dar cuenta al llegar. Al iniciar el recorrido por la calle hay una cruz verde, la misma que fue colocada por los vecinos católicos en su época, para ahuyentar a las criaturas malignas que los atemorizaban. ¿Cuales eran? Pues se dice que por el lugar se escuchaban ruidos sobrenaturales, cadenas y caballos y se veían almas en pena, duendes y hasta una mujer viuda llorando la muerte de su marido, que suele extender su mano en búsqueda de ayuda a hombres borrachos de los cuales no se vuelve a saber más.

Esos podrían ser los tonos oscuros de la calle, pero entre tanta luz y contraste, los colores también son predominantes en ella. En el lugar existen bares, restaurantes y agencias de viaje listas para atender a los turistas y visitantes. Además, esta calle cuenta con diferentes museos para visitar durante toda una mañana o tarde.

Algunos museos para visitar en la Calle Jaén y sus respectivos datos:

Circuito de 4 Museos:
Museo del Litoral, Museo Costumbrista Juan de Vargas, Museo de Metales Preciosos y Casa Murillo.
MA-VI.  09.30 a 12.30 y 15.00 a 19.00. SA-DO de 10.00 a 13.00.
Costo: Extranjeros 4 Bs. Nacionales 3 Bs. Estudiantes GRATIS.

Museo de Instrumentos Musicales.
LU -DO 09.30 a 12.30 y de 14.30 a 18.30
Costo: Nacionales y Extranjeros 5 Bs. Estudiantes 2 Bs.

Galería de Arte Mamani Mamani.
Abierto generalmente en horarios de Oficina
Costo: GRATIS.

Coordenadas: -16.492223, -68.135772
Costo: 2 Bs en minibus. Taxi dependiendo de la distancia., entre 15 a 30 Bs
Recomendaciones: Definitivamente NO ir un día Lunes ya que 4 de los museos están cerrados.

3. PLAZA SAN FRANCISCO

Esta debe ser la plaza más famosa de Bolivia. En ella está la basílica menor de San Francisco, El Centro Cultural Museo de San Francisco, da pie al Mercado Lanza y a la Calle Sagarnaga.

Las manifestaciones sociales son cosa de todos los días en esta plaza y ésta ha sido espacio para conciertos, marchas y festejos de hasta 100.000 personas. Además, en sus gradas se sientan quienes buscan pasar el rato mirando presentaciones de baile, canto y comedia que se realizan diariamente en una especie de escenario alternativo.

Es un punto de gran aglomeración de minibuses por lo tanto llegar a este lugar no es nada difícil, aunque en las horas pico puede ser mejor bajar del minibus y caminar hasta este sector.

Desde la Plaza San Francisco, también conocida como Plaza Mayor, inicia la Avenida Mariscal Santa Cruz, que es testigo de grandes marchas cívicas importantes para Bolivia. Una de las que afortunadamente me tocó vivir fue la marcha del Día del Mar Boliviano. Todas las fuerzas y poderes del país concentrados por una causa que simboliza unión entre bolivianos.

Coordenadas: -16.495272, -68.136955
Costo: 2 Bs en minibus. Taxi dependiendo de la distancia., entre 10 a 30 Bs.
Recomendaciones: Al ser un centro de manifestaciones, informarte antes de ir para no encontrarte con una situación fuerte o grandes cantidades de personas. Lamentablemente suele ser lugar donde algunos turistas pierden sus cosas o son asaltados.

4. MERCADO DE LAS BRUJAS

Uno de los lugares más coloridos de la ciudad de La Paz es el Mercado de las Brujas, que lo reuniré con la Calle Linares y la Calle Sagárnaga. En esta zona de altísima concurrencia de visitantes extranjeros, es donde están las tiendas de souvenirs, instrumentos musicales, artesanías y objetos de la época de la conquista a Bolivia.

Lo más curioso del lugar es que los fetos de llamas están en casi todas partes. Para un turista que no tiene la más mínima idea de su presencia colgando en las tiendas puede ser chocante. La explicación que te pueden dar los locales y las mismas ‘caseras’ es que los fetos de llama son enterrados como ofrenda a la madre tierra. Estos se van enterrados bajo la futura construcción de una vivienda o negocio para augurar fortuna.

En las Calles Linares y Sagárnaga se encuentran las tiendas de souvenirs, artesanías, moda, restaurantes y agencias de turismo que tienen la mayor experiencia para hacer deportes extremos o expediciones de aventura a las afueras de La Paz. Los aguayos, chulos, joyas, llaveros y recuerdos son abundantes en cada tienda. Pero una de las cosas que más me llama la atención del lugar es la gran cantidad de ponchos de diferentes comunidades de Bolivia. Los costos pueden variar dependiendo de su antigüedad y de la comunidad de donde vengan.

Hostales, hoteles, cafés, museos y algunos bares-disco también se encuentran en esta zona, por lo que los turistas suelen concentrarse bastante en el lugar. Eso si, si ya sabes cómo se maneja la cultura de compra aquí en Bolivia, ¡no olvidés pedir rebaja!

Coordenadas: -16.496218, -68.139208
Costo: 2 Bs en minibus. Taxi dependiendo de la distancia., entre 10 a 30 Bs.
Recomendaciones: Si sos boliviano, probablemente ya sepas la modalidad del ‘regateo’ pero si sos extranjero, sería bueno que conozcas bien el tipo de cambio para analizar el costo de lo que compras. También que te hagas amigo de un boliviano y que vayan de compras juntos, el precio puede ser más justo. 😉

5. EL MONTÍCULO

Si hay que llenar de amor a La Paz, este es uno de los lugares perfectos para ello. La Plaza-Mirador El Montículo reúne en su espacio generalmente a parejas de tórtolos dándose una escapada para apreciar la vista de Sopocachi, Miraflores y el Nevado del Illimani de fondo.

En la época colonial, este lugar fue parte del territorio de la población aymara que en 1582 sufrió un deslizamiento geológico. Esta tragedia dio pie a la leyenda de la aparición de la virgen María en el lugar. A razón de ello el Montículo cuenta con una capilla donde los fieles se acercan con mucha devoción.

Esta región fue denominada Sapaj Kachi (Colina Solitaria) y en el centenario de la República de Bolivia  iniciaron obras de infraestructura en el lugar. Cuenta con una portada de piedra en estilo barroco que fue trasladada en los 90s directo del Convento Santo Domingo en La Paz, que fue demolido a inicios del S.XX.

Además de la gran portada, el centro del lugar tiene al Dios Neptuno en una estatua realizada por el italiano José Magnani y cientos de manifestaciones de amor en los árboles, piedras y ladrillos realizadas por los amorosos que van a pasar el tiempo entre los senderos, subidas y bajadas del considerado ‘el lugar más romántico de La Paz’ en la poética y bohemia Sopocachi.

Coordenadas: -16.513330, -68.126610
Costo: 2 Bs en Minibus o 1.50 Bs en Bus. Cualquier bus que se acerque a Sopocachi y luego caminar.
Recomendaciones: Si vas en plan amor, pues llevate algo para comer y pasar el rato. Algún mantel o cobija para poner sobre el pasto y disfrutar la vista. Por último, un detalle para recordar el lugar no estaría mal.

6. KILLI KILLI

 

Y con tantas subidas y bajadas, es un poco de suponer que La Paz tenga algunos miradores en varias partes. El mirador de Killi Killi tiene la particularidad de haber sido cuartel general durante el cerco a la ciudad en 1781. Los indígenas vigilaban a los españoles ya que la altura del lugar les daba una mejor y mayor perspectiva del espacio.

Es más, es posible tener una vista de casi 360º de La Paz desde este mirador, en el cual los indígenas sufrieron un escarmiento al recibir uno de los miembros del descuartizado cuerpo de Tupac Katari en el lugar.

En el lugar había una especie de ave que solamente era encontrada en este lugar, por ello el lugar del nombre. Killi Killi que significa ave hermosa de alto vuelo.

Coordenadas: -16.494760, -68.127413
Costo: El lugar es gratuito y llegar cuesta 2 Bs tomando un minibus desde la Calle Yanacocha.
Recomendaciones: Debido a la altura del lugar, puede tocarte una ráfaga de viento muy fría así que es bueno llevar buen abrigo y un poco de té de coca te podría ayudar a enfrentar mejor la altura.

7. TELEFÉRICO

No es exactamente un lugar, si no una experiencia muy agradable. El teleférico de la ciudad, es transporte por cable aéreo y urbano más largo y alto del mundo. Une a las ciudades de La Paz y El Alto, y a pesar de ser transporte público, es definitivamente un atractivo turístico imperdible.

Sus diferentes estaciones han logrado conectar de gran manera a la población paceña y además generar una cultura de respeto y amor hacia el sistema de transporte y entre quienes suben a cada una de las cabinas. Las lineas actuales son la roja, amarilla, verde y azul. Aunque el proyecto planea tener disponibles 6 lineas más de diferentes colores para reducir el caos vehicular.

La experiencia de ir en el teleférico es muy agradable. ‘Volar’ por encima de la ciudad te da una diferente perspectiva de las diferentes zonas que podés encontrar en una misma ciudad y hasta micro climas que son los que caracterizan al valle de Chuquiago Marka.

Coordenadas: -16.490549, -68.144435 (Estación Central)
Costo: 3 Bs.
Recomendaciones: No es posible subir al teleférico con grandes bultos o mochilas. Si tenés la posibilidad de registrarte y comprar una tarjeta ‘Mi Teleférico’ el costo del uso del teleférico va a disminuir.

8. EL ALTO

Si bien es una ciudad entera, tiene atractivos pueden ser conocidos en un solo día. Esta ciudad donde se encuentra el Aeropuerto Internacional que sirve a La Paz, es conocida por sus construcciones de ladrillo visto y algunas a medio construir.

A pesar de ello, hay una gran cantidad de personas con mucho dinero. Por lo tanto una de las experiencias imperdibles en El Alto es visitar los Cholets. Naciendo de la mezcla de palabras cholo y chalet, estas construcciones de arquitectura ‘neo-andina’ mezclan de manera evidente la cultura andina con la arquitectura, resultando en espacios llenos de color con una similitud a los Transformers.

Sus grandes salones interiores y grandes ventanales de vidrio espejado, no pasan desapercibidos por cualquiera que se pasee por las Avenidas Bolivia, Chacaltaya o Juan Pablo II.

Otro de los atractivos de El Alto está en El Barrio Mercenario. Los 7 edificios que conforman el Condominio Whipala, son parte de una obra de arte creada por Mamani Mamani. Cada uno de los edificios lleva un particular nombre y no todos los 7 edificios están ocupados por habitantes.

Para terminar un buen día la ciudad, el Multifuncional La Ceja tiene la atracción más peculiar de todas. ‘Cholitas Wrestling’ el nombre comercial de Peleas de Cholas, es el show más aclamado por turistas y locales. Dependiendo de la cercanía al show el costo de entrada varía, pero lo que no cambia es la dramatización de este tipo de peleas. Las cholitas hacen volar sus polleras por los cielos en una actuación graciosísima y que en algún punto, es también una actuación de la lucha de la mujer de pollera contra el macho opresor.

Coordenadas: Av. Bolivia: -16.525593, -68.200168 Condominio Whipala: -16.522218, -68.231123 Multifuncional La Ceja: -16.502774, -68.161532
Costo: Teleférico a El Alto: 3 Bs. Buses en el Alto: 1.50 Minibuses 2 Bs. Entrada ‘Cholitas Wrestling’ entre 15 y 30 Bs
Recomendaciones: Mucha agua y protector solar para el camino. El sol y sequedad en El Alto son fuertes. Cuidado con objetos de valor al salir de ‘La Ceja’

9. VALLE DE LA LUNA

No es necesario subirse a un cohete espacial para llegar a la luna. Muy cerca a la ciudad se encuentra el Valle de la Luna, nombrado de esta forma por el primer hombre que pisó la luna, Neil Armstrong. A solo 10 km del centro de la ciudad se encuentra esta sección de terreno erosionado que asemeja paisajes lunares.

El recorrido podés realizarlo solo o con guía. Hay flechas que te indican un sendero de 15 minutos y otro de 45 minutos para recorrer todo el valle. En el, te vas a encontrar con cientos de cactus y algunas vizcachas que son características del lugar.

Es un lugar que por donde sea que caminés vas a tener un pequeño espacio para vos y disfrutar las peculiaridades de la formación de la tierra. Yo quise sentarme un momento a sentir el sol y la brisa del viento en uno de los ‘precipicios’ del lugar.

Coordenadas: -16.567395, -68.093790
Costo: Minibuses desde la Plaza San Francisco 3 Bs ó Taxi por 30 Bs. Entrada Nacionales: 3 Bs. Extranjeros: 15 Bs.
Recomendaciones: Al ser el sol intenso, asegurate de tener un buen protector solar, agua y gafas.

10. TIWANAKU

No podía faltar la magnífica ciudad de la civilización Tiahuanacota. A unos 70 Km de distancia (2 horas) desde la ciudad de La Paz se encuentra esta población altamente turística que tiene como principal atractivo la antigua ciudad arqueológica de Tiahuanaco o Tiwanaku.

Llegar al lugar a simple vista es una desilusión, ya que las fotos y videos que muestran del lugar le dan una magnificencia que no se encuentra en vivo. Pero si empezás a tomar atención a los detalles y pequeños espacios bajo tierra, vas a ir descubriendo ciencia, tecnología y a una cultura considerada la madre de las civilizaciones americanas.

Se dice que esta cultura estuvo presente al norte de Argentina y Chile, al sudoeste de Perú y en el oeste boliviano. No es para menos, ya que el lugar cuenta con monolitos, pirámides y templetes que evidencian que ese tipo de trabajos ha llevado años de desarrollo arquitectónico.

Desde la cima donde estaba la Pirámide de Akapana es posible ver casi todo el pueblo de Tiwanaku y las ruinas de esta civilización. El pago para ver las ruinas también te da acceso a visitar el Museo Cerámico de Tiwanaku y el Museo Lítico de Tiwanaku.

Como un dato curioso, si te vas hasta la plaza principal de Tiwanaku, vas a encontrarte con la típica estructura católica de plaza-iglesia. Lo curioso de esta iglesia es que a pesar de ser una iglesia católica, cuenta con una arquitectura y simbología que conserva los elementos de la cultura tiahuanacota.

Coordenadas: -16.554316, -68.678198
Costo: Minibus desde Cementerio Bs 15. Entrada a las ruinas: Nacionales: 15 Bs. Extranjeros 100 Bs.
Recomendaciones: Las ruinas no tienen explicaciones en ninguna parte. Te recomiendo ir con capturas de pantalla o la información de Tiwanaku guardada. Te ahorrará un guía turístico por 100 Bs ó visitar primero los museos para tener información.

11. COROICO

Desde las afueras de la ciudad, dirigiéndose hacia el noreste se encuentran los nevados de la cumbre. Posterior a ello inicia el descenso hacia la los valles de los yungas de Coroico. El clima cambia totalmente, el aire es más tibio y la vegetación se transforma en un denso paraíso verde.

Una de las grandes atracciones del camino es el descenso en bicicleta, que ofrecen distintas agencias de turismo y aventura. Este descenso se hace por uno de los caminos, la temida y aventuresca ‘Ruta de la Muerte‘. Cuando digo uno de los caminos es para quitarles la preocupación de que es la única forma por la que van a llegar a este paraíso de aymaras y afrobolivianos.

El pueblo está lleno de lugares para atender a turistas y cuenta con agencias de turismo que tienen actividades y aventuras extremas para quienes deseen. El que Coroico cuente con ríos, la increíble vista desde el cerro Uchumachi e inmensas plantaciones de coca, café y cítricos le ha dado el reconocimiento de ser el ‘Primer municipio turístico de Bolivia’

Es posible ir para pasar el día y regresar en un viaje de 3 horas por tramo, aunque para disfrutar más del lugar sería adecuado visitarlo en dos días. Ya voy yendo dos veces y prometo que la tercera será con noche y bicicleta incluida.

Coordenadas: -16.188861, -67.727065
Costo: Minibus desde la Terminal de Minasa. Entre 15 y 25 Bs. De regreso el mismo costo desde la Terminal de Coroico.
Recomendaciones: MUCHO REPELENTE

12.- LAGO TITICACA

Llevar el título del lago navegable más alto del mundo es uno de los atributos de este magnífico y mítico lugar. El Lago Titicaca que compartimos con Perú, es un destino completamente infaltable al visitar La Paz. Ya sea que lo visites durante el día o por algunos días, es una experiencia que vale la pena.

Luego de pasar el estrecho de Tiquina y llegar a la ciudad de Copacabana, la primer parada es sobre la bahía del lago a apreciar un amanecer, atardecer o la marea de este frío lago. La gran influencia católica del lugar lo hace muy famoso en sus festividades, como la fiesta de la Virgen de Copacabana y los incontables bautizos y ch’allas que se realizan en la iglesia de Copacabana.

Luego de darle una visita al pueblo, a la iglesia y de conocer las historias de sirenas y tritones que los locales comentan, tenés que aventurarte por una visita a la Isla del Sol. Llegar ahí te puede costar unos 30 Bs por cada tramo y unas horas bajo el sol sobre el inmenso Lago Titicaca.

Cuando llegás a la Isla tenés la opción de ir hacia ruinas, cuevas, trekking desde la zona norte a la sur y hasta de quedarte en alguno de los hostales del lugar y experimentar amaneceres con agua cristalina a más de 3.800 msnm.

Hay muchas actividades en Copacabana y cientos de turistas diariamente. A pesar que la costa tiene un fuerte olor a trucha, no le quita la magia al lugar. Prefiero no contarles más y animarlos a visitar el lugar para sentir las leyendas y la energía del lago por si solos.

Coordenadas: -16.166566, -69.086727
Costo: Bus desde el Cementerio General 20 Bs. (Lo mismo de regreso) Acceso a Ruinas, cuevas en la Isla del Sol. Aprox. 35 Bs.
Recomendaciones: No importa si no sos creyente, parte de la experiencia de llegar a Copacabana es ir a la Iglesia y pedirle a la virgen que te proteja durante tu estadía. Las historias preguntalas a cualquier conocedor del lugar y vas a querer hacerlo.

Un megapost, recontra largo. Tal vez pudo tener más lugares o algunos menos, pero bajo experiencia propia creo que estos lugares te pueden dar un mejor pantallazo de la cultura paceña y sus maravillosos lugares turísticos y de experiencias.

Pero OJO, lo imperdible ya está. Ahora se vienen los lugares inusuales y algunas historias de locales que le van a dar un toque especial a esta travesía por la OH, LINDA LA PAZ 🙂

Si crees que hay alguna información errónea o quisieras agregar algún dato que creas importante en este megapost, deja tu aporte en los comentarios y con gusto conversamos para tener una mejor información para todos los futuros visitantes.